El analista internacional Gabriel Merino describe la situación en el estrecho de Hormuz como una "derrota estratégica" para Estados Unidos, que ha fortalecido la posición de Irán.
Merino explica que el control del estrecho es fundamental, y que Irán busca monetizarlo cobrando "tasas". Señala que intereses de Israel, liderado por Netanyahu, podrían buscar la prolongación del conflicto.
Se menciona la amenaza de Donald Trump de lanzar misiles contra Irán si es atacado. El expresidente ruso Medvedev también se refirió al control de estrechos estratégicos por parte de Irán.
La creciente influencia de China en la región y el debilitamiento estratégico de EE.UU. son factores clave en este reequilibrio de poder. Irán ha demostrado capacidad para golpear infraestructura estadounidense en la región.