Se plantea la pregunta sobre si el uso de patotas y matones para resolver disputas por puestos en el Mercado Central es una práctica nueva o un mecanismo recurrente. La empresaria Fabiana, víctima de estas acciones, sugiere que la situación se ha vuelto más "libre" y con "vía libre" bajo la actual administración.
La discusión se centra en la gravedad de la violencia empleada, que incluye amenazas directas y ataques a la propiedad, y se cuestiona si estas prácticas han recrudecido o están fuera de control, afectando la estabilidad y seguridad de los inversores en el mercado.