En Calabria, la 'Ndrangheta utiliza vacas "sagradas" como herramienta de intimidación y control territorial, devastando cultivos y provocando accidentes. Agricultores como Bruno Bonfá y Giuseppe "Pepe" Morabito luchan contra esta práctica, enfrentando amenazas y daños a sus propiedades.
A pesar de los esfuerzos de activistas como Morabito, quien impulsó la iniciativa "No Bull", y la creación de una fuerza especial para controlar el ganado, el problema persiste. La falta de acción coordinada entre autoridades y la reaparición de las vacas en zonas pobladas evidencian la dificultad de erradicar esta práctica mafiosa.
La situación se agrava por la lentitud de las intervenciones y la ineficacia de las medidas adoptadas, permitiendo que el problema se extienda y que los agricultores continúen sufriendo pérdidas y temiendo por su seguridad. La lucha contra las "vacas sagradas" se entrelaza con la resistencia contra el poder mafioso en la región.