Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades biológicas con base genética que requieren ayuda profesional especializada. La Nación elaboró una guía para informar sobre cómo prevenir y actuar ante esta problemática, destacando la importancia de intervenir a tiempo.
Se advierte sobre el riesgo de agravar la situación al intentar ayudar con frases o consejos poco adecuados, enfatizando que estos trastornos son de origen genético y necesitan abordaje profesional.