Se analiza la ley de salud mental actual, criticada por sus "trabas" y por requerir un "riesgo cierto e inminente" para la internación, lo que dificulta la intervención a tiempo. Se menciona el caso de Chano como ejemplo de las problemáticas relacionadas con esta ley.
Familiares, psicólogos y psiquiatras coinciden en que la ley no se ha cumplido en cuanto a la provisión de lugares y seguimiento adecuado. Se señala que la ley anterior era más flexible para internar, mientras que la actual genera dificultades, a pesar de que ambas son criticadas por especialistas y familias.