El programa Duro de domar analizó la compleja situación de la industria argentina en el contexto económico actual, destacando la pérdida de competitividad y la falta de proyectos a futuro.
Se mencionó que incluso empresas históricas como Metalfor, dedicada a la industria agrícola, han despedido personal, a pesar de que el agro es uno de los sectores que supuestamente mejor le va al país. La importación de maquinaria agrícola usada de Estados Unidos a un cuarto del precio local agrava la situación.
Los panelistas criticaron la política económica del gobierno, señalando que el dólar "mentiroso" y la apertura indiscriminada a las importaciones, sumado a la baja de aranceles, perjudican a la industria nacional. Se ejemplificó con la industria del calzado, donde la competencia de productos importados a menor precio, sumado a la reducción de impuestos, no es suficiente para competir.
La comparación de precios con supermercados de Miami evidenció que, a pesar de la supuesta abundancia de importados, los productos en Argentina son significativamente más caros en muchos rubros, contradiciendo la idea de que la apertura de importaciones abarata los productos. El dulce de leche uruguayo, incluso, resulta más barato que el argentino.
Se planteó que la política económica actual está llevando a la Argentina a ser el país más caro del mundo, haciendo imposible la competencia para los sectores productivos locales.