Se reavivó la tensión en Medio Oriente con intensos ataques de misiles y drones entre Estados Unidos e Irán. La región se encuentra en alerta ante la escalada de violencia.
Irán lanzó ataques contra Qatar, Kuwait, Bahrein y Jordania, mientras que Estados Unidos respondió con ataques contra objetivos iraníes, incluyendo la isla de Kenj.
Estos enfrentamientos se dan en un contexto de conflicto latente que comenzó a finales de febrero. A pesar de las condenas regionales y la ruptura de un alto el fuego, ambas naciones mantienen posturas firmes.
La empresa Marine Traffic reporta una disminución significativa en el tránsito marítimo del Estrecho de Ormuz, indicando la ralentización del tráfico debido a los recientes ataques.