Se intensifica el conflicto entre Irán y Estados Unidos con una nueva oleada de ataques estadounidenses a 140 puntos estratégicos iraníes. La Guardia Revolucionaria Iraní había amenazado con cerrar el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el petróleo.
Tras el ataque a un buque chipriota cerca de la costa de Omán, EE. UU. respondió con bombardeos. Irán, a su vez, atacó a otros países como Qatar y Bahréin. Donald Trump calificó la ofensiva de "enorme".
El conflicto ha provocado el aumento del precio del petróleo y la caída de los mercados. Se considera una derrota para Donald Trump, ya que el estrecho de Ormuz, que estaba abierto, ahora se encuentra cerrado y Irán exige un peaje por el paso de barcos.
Se menciona la debilidad de ambos países y la falta de mantenimiento de acuerdos previos, con declaraciones polémicas de Trump sobre la imposibilidad de negociar con Irán.