La tensión en Medio Oriente escala tras un ataque de Estados Unidos a objetivos militares iraníes. Los bombardeos se concentraron en zonas de Qatar, Kuwait y Jordania, como respuesta a una agresión previa de Irán contra un buque petrolero en el Estrecho de Ormuz.
Como consecuencia de estos hechos, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta de navegación crucial para el transporte de petróleo. La situación genera preocupación por posibles repercusiones en el mercado energético global.