Se argumenta que el gobierno de Milei ha venido a "romper un entramado social" construido durante mucho tiempo, que incluía avances en temas como violencia de género, atención a discapacitados y jubilados.
Se critica la idea de que el camino es individual y la meritocracia, en contraposición a la importancia del trabajo colectivo y el cuidado del otro.
Se enfatiza que la preocupación por el prójimo y la construcción de una sociedad más justa son valores fundamentales que el gobierno parece ignorar.