Se afirma que el cuerpo es un "megáfono" de la mente, manifestando lo que las palabras callan. Por lo tanto, la ansiedad puede generar síntomas físicos reales como contracturas, mareos, dolores de cabeza, rigidez muscular y dolores articulares.
Se destaca que, si bien estos síntomas pueden tener diversos orígenes, la ansiedad es una causa frecuente. El cuerpo "habla" cuando la persona está ansiosa.
Se abordan preguntas de la audiencia sobre ansiedad social, el deseo de aislarse y la dificultad para realizar tareas simples. Se recomienda afrontar gradualmente las situaciones que generan ansiedad.