Los recursos que Dios pone a nuestra disposición para llevar a cabo su voluntad son las disciplinas espirituales, como el retiro y el ayuno. Estas prácticas nos conectan con la fuente de poder, discernimiento y sabiduría necesarios para cumplir la misión divina.
Es fundamental orientar la vida hacia el retiro y el silencio, a pesar de ir a contracorriente de la cultura actual. La falta de estas disciplinas ha llevado a una carencia de poder espiritual y sabiduría, resultando en una vida espiritualmente "galgando".
Se hace un llamado a no devaluar estas disciplinas, ya que son las "indestructibles armas del Dios Todopoderoso" que nos permiten vencer las fuerzas del mal y cumplir la misión encomendada por Dios.