Una oyente desde Chaco denuncia una situación alarmante en la economía regional, específicamente en el precio de la carne. Afirma que en los remates se paga entre 6.000 y 7.000 pesos el kilo de terneros, mientras que el precio de venta al público asciende a 18.000 pesos el kilo.
La denunciante califica esta diferencia de precios como "una vergüenza" y cuestiona la inflación en dólares, preguntando si no es un récord mundial.
Se explica que la inflación en pesos se mantiene artificialmente baja debido a un tipo de cambio del dólar que se ha mantenido bajo, lo que provoca que los productos en Argentina, medidos en dólares, sean más caros que en otros países. Esta situación repercute en el costo de vida y la competitividad de la industria local.