Se cuestiona la falta de planes de seguridad efectivos en Avellaneda por parte de las distintas fuerzas políticas (peronismo, La Libertad Avanza, PRO), a pesar de que el modus operandi de los delincuentes, incluyendo el uso de un Bora rojo, es conocido por los vecinos.
Se critica la inacción de las autoridades ante la reiteración de hechos delictivos y la aparente dificultad para identificar y detener a los responsables, a pesar de que el vehículo sospechoso ha sido denunciado en múltiples ocasiones.