Se cuestiona la retórica de defender la patria a través de consignas políticas, argumentando que la verdadera defensa implica el apoyo a los discapacitados y la financiación de la educación.
Se acusa a un intendente de haber gobernado durante 16 años un municipio donde supuestamente operaba un clan criminal, y de haber sido ministro de desarrollo social durante la gestión de Capitanich. Se le reprocha hablar de la patria cuando, según el acusador, su gestión se caracterizó por el saqueo.