Los devastadores terremotos en Venezuela han reducido en hasta cuatro puntos las previsiones de crecimiento económico para este año, que oscilaban entre un 4% y un 8%. La tragedia ha afectado el proceso económico del país, que ya enfrentaba restricciones a pesar del reciente alivio de sanciones por parte de Estados Unidos.
Una de las prioridades inmediatas es dar solución habitacional a más de 17.900 personas que quedaron sin vivienda y se encuentran en campamentos transitorios. Las restricciones estructurales y la congelación de fondos y bienes del Estado venezolano en el exterior continúan siendo obstáculos para la recuperación.