Se observa una gran cantidad de locales comerciales cerrados en avenidas importantes como Santa Fe y Callao, muchos de ellos reemplazados por venta de productos chinos. El alto costo de los alquileres en locales de gran tamaño, sumado a la retracción del consumo, dificulta la continuidad de los comercios tradicionales.
La caída en las ventas y los elevados gastos fijos (alquiler, servicios) generan un panorama crítico para el sector comercial, evidenciado en la imagen de calles emblemáticas con numerosos locales vacíos o dedicados a la venta de productos importados de baja calidad.