El galio, un metal raro controlado en un 98% por China, se ha convertido en un protagonista clave en la batalla comercial con Estados Unidos. Este metal es indispensable para la producción de chips de inteligencia artificial, autos eléctricos y radares militares.
China domina el mercado del galio gracias a inversiones estratégicas en procesamiento y refinación, lo que le ha permitido abaratar costos y desplazar a productores occidentales. La obtención del galio es un subproducto de la minería de bauxita, requiriendo procesos químicos especializados.
Las restricciones de exportación de China sobre el galio y germanio en 2023 impactaron directamente a la industria tecnológica estadounidense. Mientras China busca expandir su industria local, Estados Unidos y la Unión Europea buscan recuperar terreno en el refinamiento del galio.
El control del galio es crucial para la industria tecnológica, las telecomunicaciones, la defensa y la soberanía energética. Se espera un auge en la producción global, pero los países rezagados enfrentan un largo camino para competir.