Se aborda el tema de la inflamación crónica de bajo grado, una respuesta inflamatoria leve y persistente que puede durar meses o años sin ser percibida. A diferencia de la inflamación aguda, no produce síntomas evidentes pero puede tener un impacto significativo en la salud.
La evidencia científica, incluyendo estudios de Harvard y la revista Nature, asocia esta inflamación con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos como la celiaquía y la diabetes. También puede influir en el deterioro cognitivo y otras enfermedades crónicas.
Para combatirla, se recomienda realizar actividad física regular, priorizar una alimentación rica en frutas, verduras y cereales integrales, dormir lo suficiente, evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, y mantener un peso saludable.