Un buque mercante con bandera de Chipre, el GFS Galaxy, fue atacado cerca del Estrecho de Ormuz, provocando un incendio a bordo y dejando a un tripulante desaparecido.
El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) atribuyó el ataque al cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán. El incidente causó graves daños en la sala de máquinas del buque.
Equipos de emergencia de Omán lograron rescatar a 23 de los 24 tripulantes. Las fuerzas estadounidenses lanzaron una nueva ronda de ataques contra Irán en respuesta a este incidente.