Se reanudaron los ataques entre Estados Unidos e Irán, con bombardeos estadounidenses sobre 140 objetivos en ciudades portuarias iraníes en las últimas 48 horas. Como represalia, Irán atacó bases militares de Estados Unidos en Jordania, Kuwait, Qatar y Bahrein.
La tregua previamente anunciada se encuentra rota, y como consecuencia directa de estos ataques, el precio del petróleo ha experimentado un alza de al menos 3%. Estados Unidos argumenta que estas acciones responden a los daños provocados por fuerzas iraníes a buques comerciales en el Golfo Pérsico.
La situación en la región se torna cada vez más tensa, con ambos países intercambiando ataques y poniendo en riesgo el tránsito comercial en el Estrecho de Ormuz. Irán insiste en que el reconocimiento de su soberanía sobre esas aguas es la única vía para reanudar el tránsito seguro.