Tras la victoria de Francia sobre Marruecos en el Mundial, se registraron incidentes y disturbios en París, así como en otras ciudades como Londres y en África. Se esperaban conflictos debido a la tensión entre las poblaciones francesa y marroquí.
Se observaron escenas de caos con bengalas y destrozos, a pesar de un importante operativo de seguridad. Hubo detenidos y vehículos afectados. La violencia se manifestó en los festejos, con grupos violentos que rompieron todo.