La producción de corderos pesados tiene un potencial significativo para abastecer el mercado interno argentino, pudiendo cubrir entre el 30% y 40% de la demanda total de carne ovina. Este potencial se basa en el stock animal existente y en las mejoras tecnológicas impulsadas por el INTA.
La integración de la agricultura con la producción ovina es fundamental para la sustentabilidad ambiental y la eficiencia de los sistemas productivos. Permite agregar valor a la producción de granos, transformándolos en carne de alta calidad, y diversificar las fuentes de ingreso para los productores, fortaleciendo las economías regionales.