Rusia ha anunciado una prohibición temporal de exportaciones de diésel y el inicio de importaciones de combustible para mitigar el impacto de los ataques ucranianos contra sus refinerías.
Según el viceprimer ministro Alexander Novak, esta medida busca aumentar el suministro al mercado interno y estabilizar la situación. La prohibición de exportaciones de diésel se suma a otras acciones para paliar la escasez de combustible.
Además, Rusia comenzará a importar combustible a partir de julio. Novak reconoció que la situación en el mercado interno "no es fácil" y que estas medidas son necesarias para hacerle frente.