La evolución del precio del petróleo Brent, que ha vuelto a subir, genera incertidumbre sobre la futura baja de las naftas en Argentina. Este panorama se suma a la previsión de una mayor volatilidad del dólar para el segundo semestre del año.
A pesar de las fluctuaciones, el sector económico estima que el dólar podría cerrar el año entre 1.600 y 1.650 pesos. Si bien en junio el dólar subió un 5%, la inflación interanual fue considerablemente mayor, manteniendo el dólar relativamente planchado en términos reales.