Se critica la profunda ignorancia de Javier Milei respecto a la economía argentina. Se señala que su afirmación sobre la importación de biromes es falsa, ya que dicha fábrica dejó de operar en Argentina hace años y el producto se importa, al igual que ocurre con otras empresas radicadas en Brasil.
Se contrasta la visión de Milei con la realidad productiva del país, destacando que Argentina tiene capacidad para producir alimentos y otros bienes. Se cuestiona su enfoque en la apertura indiscriminada a la economía global, ignorando la importancia de la industria nacional y la producción local.
La ignorancia de Milei se extiende a la falta de conocimiento sobre la historia económica del país y la producción de bienes esenciales, lo que genera preocupación sobre las políticas que podría implementar.