Javier Fernández Lima se refiere a las hipótesis sobre el caso de su hermano Diego y a la importancia del testimonio de identidad reservada. Expresa su dolor y la dificultad para comprender la crueldad detrás del crimen.
Menciona la conversación con su madre, quien a sus 80 años sigue reclamando justicia por su nieto. La familia enfrenta la complejidad de las leyes y la lentitud del sistema judicial.