El caso de Alberto Martín del Valle, prófugo desde 2009 tras abusar de una menor de 11 años en Puan, Buenos Aires, es un claro ejemplo de la inacción judicial. A pesar de las pruebas contundentes, incluyendo ADN positivo y el secuestro del arma utilizada, la justicia no ha logrado detener al agresor.
La hermana de la víctima, Yamila, estudió derecho para poder entender y agilizar el proceso judicial, que ha pasado de fiscalía en fiscalía sin avances. La familia ha sentido la falta de respuesta y la lentitud del sistema, mientras el agresor permanece libre.
Se cuestiona la efectividad del sistema judicial y la protección de los derechos de las víctimas, quienes deben enfrentarse no solo al trauma del delito, sino también a la burocracia y la ineficiencia de la justicia. La espera de 15 años por una condena subraya la gravedad de la situación.