El INTA Coronel Moldes presentó un innovador modelo que integra la producción ovina con la agricultura, enfocado en la obtención de corderos pesados de alta calidad. Este proyecto macro-regional abarca cuatro provincias: Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.
El modelo incluye tres especies animales (bovinos, porcinos y ovinos) y cuatro cadenas de producción (lechería, carne bovina y porcina). La principal novedad es la incorporación de la producción ovina de carne en sistemas de alta producción, adaptados a campos agrícolas que rotan cultivos intensivamente. Los animales aprovechan rastrojos y cultivos de cobertura durante parte del año, mientras que el resto del tiempo se desarrollan en corrales o áreas de alimentación.
Se busca producir un cordero de 50 kilos al peso vivo, con una carcasa de 22-25 kilos, permitiendo cortes diferenciados para un consumo más sofisticado o familiar. Este sistema no reemplaza actividades existentes, sino que las complementa, agregando valor a la producción agropecuaria y fomentando la sustentabilidad del suelo a través de la ganadería.