Se proyecta que la inflación en Argentina continuará bajando durante el resto del año, con expectativas de alcanzar un dígito anual el próximo año. Esto se debe a la política de contracción monetaria y al manejo del gobierno en el tema.
Se menciona que el gobierno ha gestionado adecuadamente los vencimientos de deuda y que la inflación está a la baja, sin que represente un problema actual. Se espera que la inflación anual a fin de año ronde el 30%.