El FMI ha recortado nuevamente su proyección de crecimiento global para 2026, situándola en un 3%, una décima por debajo de la previsión de abril. Esta revisión se debe a las incertidumbres y riesgos derivados de la revitalización de combates en Medio Oriente y los recientes intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán.
El organismo internacional anticipa un acuerdo de paz y la reapertura del estrecho de Ormuz para julio, con una normalización esperada a principios de 2027. El FMI destaca que la guerra y el shock de demanda impulsado por la inteligencia artificial son dos fuerzas que moldean la perspectiva económica global.