Doce países europeos, liderados por el Reino Unido, han creado una nueva alianza militar defensiva para producir misiles de largo alcance, buscando una mayor independencia de Estados Unidos y Europa.
El proyecto, denominado "Deep Precision Strike", tiene como objetivo contrarrestar la amenaza rusa y mejorar las capacidades de defensa del continente. La iniciativa, sellada en Ankara, surge en un contexto de tensiones geopolíticas y con la vista puesta en la producción de misiles con un alcance de hasta 2000 kilómetros.