Doce países, liderados por el Reino Unido, han formado una nueva alianza militar llamada "Deep Precision Strike" para producir misiles de largo alcance. El objetivo es reducir la dependencia de Estados Unidos y fortalecer la defensa europea frente a la amenaza rusa.
La iniciativa surge en el marco de la cumbre de la OTAN en Turquía, un momento crítico ante el conflicto en Ucrania. Se menciona la tensión generada por la presencia de Donald Trump, quien ha criticado duramente a España por no cumplir con los compromisos de gasto en defensa de la OTAN.
Adicionalmente, se informa que Trump ha autorizado a Ucrania a fabricar misiles de alta potencia con licencia, lo que podría cambiar el curso del conflicto. Trump también ha adoptado una postura firme contra Irán, calificando las negociaciones como un "engaño".