Martín Epstein cuestionó la noción de un superávit fiscal ordenado en Argentina, señalando la acumulación de intereses en letras capitalizables que no se contabilizan como deuda. Advirtió que el cobro futuro de esta deuda podría impactar negativamente en el superávit proyectado.
Además, el economista resaltó la problemática situación de las provincias, cuya recaudación nacional y propia ha caído drásticamente, afectando sus administraciones. Esta merma en la recaudación se vincula directamente con la falta de consumo, atribuida a la escasez de poder adquisitivo en los bolsillos de los argentinos.