El consumo en Argentina continúa en caída, sin signos de reactivación, según un informe del Banco Central. Los créditos hipotecarios y prendarios reflejan la baja venta de autos, mientras que las transacciones con tarjetas de crédito disminuyen debido a sueldos por detrás de la inflación.
El informe del Banco Central también señala un aumento en la morosidad de las familias, lo que lleva a los bancos a ser más restrictivos en el otorgamiento de créditos. Las familias recurren a créditos para saldar deudas pasadas en lugar de pensar en el futuro.
Los préstamos personales cayeron un 1,1%, los financiados con tarjeta de crédito un 4,2%, y no hay créditos prendarios para autos. Los únicos que subieron levemente fueron los créditos hipotecarios.