El ministro de Economía, Toto Caputo, afirma que el consumo en Argentina está en récord y que los próximos 18 meses serán los mejores de la historia del gobierno. Sin embargo, analistas señalan una complejidad en la medición de estos datos.
Se argumenta que el aumento del consumo privado, según las cuentas nacionales, se ve inflado por el incremento de tarifas de servicios públicos (gas, luz), turismo en el exterior y productos importados. Estos ítems, al aumentar de precio, consumen un porcentaje mayor de los ingresos.
Además, se destaca una heterogeneidad en la dinámica salarial: los sectores de mayores ingresos perdieron menos poder adquisitivo que los de menores ingresos. El consumo masivo, en alimentos y supermercados, se encuentra muy golpeado.