Se cuestiona la política impositiva del gobierno de Milei, señalando la contradicción de bajar el impuesto a los bienes personales mientras se sube el impuesto al combustible. Se recuerda que se restableció el IVA a los alimentos y se bajó el impuesto a las ganancias, mientras se beneficiaba a los ricos.
Se critica el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) por no generar empleo y concentrar la economía, creando una brecha entre ganadores y perdedores. Se advierte que esto resulta en una economía de dos velocidades donde sectores como la minería y la energía ganan pero no crean empleo, mientras la mayoría de la población se ve precarizada.