Se denunció una supuesta estrategia del gobierno de Javier Milei para tapar escándalos de corrupción con los partidos de la selección argentina. Se mencionaron renuncias de funcionarios, causas judiciales por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y el remate de empresas públicas.
El editorialista afirmó que mientras la ciudadanía celebra los triunfos deportivos, se están "vaciando los bolsillos" y "rematando el país" a través de privatizaciones de rutas, centrales nucleares y cargas. Se criticó la falta de rigor en la información, como la fecha incorrecta de una renuncia.