Un centro en Charleroi brinda apoyo integral a víctimas de violencia sexual, incluyendo asistencia psicológica, médica y policial. Las víctimas reciben acompañamiento profesional capacitado para expresar sus vivencias y explorar soluciones.
Se utilizan herramientas como muñecos emocionales para interactuar con niños y adolescentes, que constituyen más de la mitad de las personas atendidas. El objetivo es evitar la victimización secundaria, que puede tener efectos más duraderos que la agresión inicial.