La investigación sobre el patrimonio de Martín Insaurralde y Jessica Sirio apunta a Priscila Dayana Ferrante, sobrina de Sirio, como posible testaferro. Ferrante figura como titular de 77 propiedades y más de 200 vehículos, lo que ha generado sospechas de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
Existe una marcada diferencia entre la postura del fiscal, quien solicitó la detención de Ferrante, y la del juez Armela, quien consideró la medida exagerada. A pesar de esto, la justicia avanza, solicitando el levantamiento del secreto fiscal y patrimonial para determinar el origen de los bienes. Se investiga si Ferrante actuaba como prestanombres para Insaurralde y Sirio, en causas que podrían unificar delitos como enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Paralelamente, se analiza un video que podría ser prueba clave, a pesar de que Sirio denuncia su sustracción ilegal. La causa se complejiza con la aparición de vínculos de Ferrante con figuras políticas y empresariales, como Eber Russo, conocido como el "rey de las facturas truchas". La investigación busca determinar cómo se acumuló este patrimonio y si se relaciona con el manejo de fondos públicos.