Se investiga a Priscila Ferrante, expareja de Eber Russo, un presunto estafador, por su posible rol como testaferro de Martín Insaurralde. La justicia ha solicitado medidas sobre su patrimonio, buscando determinar si posee bienes que podrían pertenecer a Insaurralde.
Ferrante ya fue investigada en la causa por facturas apócrifas de Russo, donde se movieron 200 millones de dólares. Aunque fue sobreseída, la aparición de un video con grandes sumas de dinero ha llevado a reabrir la investigación sobre su patrimonio. Se la vincula a "77 propiedades" y se menciona que Russo enfrenta un juicio oral.
Se critica el "sistema de impunidad" donde, según los comentaristas, "la justicia protege al sistema". Se señala que causas como la de Russo llevan ocho años sin resolución, y que la lentitud judicial beneficia a los acusados con recursos económicos. Se menciona la "transversalidad" de esta situación en el sistema político.