La investigación sobre el patrimonio de Priscila Ferrante, sobrina de Jessica Sirio, se intensifica al vincularla con posibles operaciones de testaferro para Martín Insaurralde.
Se estima que Ferrante acumula un patrimonio considerable, incluyendo 77 propiedades, campos, chalets en Pinamar, departamentos en Miami, 200 rodados y ocho embarcaciones. La titularidad de estas posesiones y la creación de sociedades offshore recientes en el exterior generan sospechas sobre el origen de los fondos.
La justicia busca determinar si Ferrante actuó como testaferro para ocultar el dinero de Insaurralde y Sirio, especialmente considerando que muchas de estas adquisiciones y sociedades se habrían realizado durante el apogeo político de Insaurralde.