Se discute si la edad afecta el rendimiento físico de los futbolistas. Algunos preparadores físicos sugieren que el declive comienza a partir de los 28 años, mientras que otros sostienen que la alta competencia exige un desgaste constante sin importar la edad.
Se plantea que un jugador de 20 años puede cansarse tanto como uno de 39 si se enfrenta a una competencia de alta exigencia. La clave estaría en correr de manera eficiente y no solo en la cantidad de kilómetros recorridos.