Se analizan dos factores clave que afectan el rendimiento de la selección argentina en el Mundial: la ausencia de Ángel Di María y la condición física de los jugadores.
Se destaca que la dinámica de juego de Di María era importante y no ha sido reemplazada adecuadamente. Además, se explica que el Mundial de Qatar se jugó en una fecha atípica (noviembre-diciembre) durante la temporada, lo que provocó que los jugadores llegaran con más fatiga acumulada (20-25 partidos) en comparación con mundiales jugados en junio, cuando la temporada ya ha concluido.
Esto ha resultado en un mayor número de lesiones y una condición física general inferior a la de torneos anteriores.