Se debate sobre el estado físico de los jugadores argentinos en el Mundial, cuestionando la idea de que el equipo se queda sin piernas en los últimos minutos de los partidos.
Se argumenta que jugadores como Messi, a pesar de su edad, disputan partidos completos, y que otros como Julián Álvarez marcan goles en etapas avanzadas del encuentro, contradiciendo la teoría de la fatiga generalizada.
Si bien se reconocen las fallas del equipo, se pide no ser excesivamente exigentes y valorar el esfuerzo y la entrega de los jugadores, quienes a pesar de las dificultades, compiten con "corazón".