A pesar de su alto nivel de vida, Suiza presenta un índice de pobreza del 8.7%. Esto se debe a que se considera pobre a quien gana menos de 2.500 dólares mensuales, mientras que para una persona sola en ciudades importantes se necesitan entre 4.500 y 5.000 dólares para cubrir los gastos básicos.
Esta particular definición de pobreza, aunada al elevado costo de vida, genera esta estadística que contrasta con la imagen de prosperidad general del país.