Se profundiza la crítica al discurso de Javier Milei sobre la comparación entre Argentina y Suiza, calificándolo de "precariedad intelectual grosera".
Se argumenta que la comparación es simplista y que Suiza, si bien produce bienes de calidad, también se beneficia de la importación y tiene una economía diversificada. Se reitera que la visión de Milei desconoce la real capacidad productiva y exportadora de Argentina.