Las emociones intensas vividas durante los partidos de fútbol, como el reciente Argentina-Egipto, pueden generar un aumento significativo en las consultas médicas por problemas cardiovasculares.
La doctora Silberman explica que el estrés y la excitación elevan la presión arterial y activan el sistema nervioso, lo que puede desencadenar infartos o preinfartos, especialmente en personas con antecedentes o que no toman su medicación.