La pasión por el fútbol puede tener consecuencias cardiovasculares graves, según expertos médicos.
Las emociones intensas durante los partidos pueden desencadenar arritmias, infartos y otras afecciones cardíacas, especialmente en personas con factores de riesgo preexistentes.
Se recomienda controlar la presión arterial, la diabetes y el colesterol, y consultar a un médico ante cualquier síntoma de alerta.