Familias de niños con discapacidades denuncian la grave falta de turnos disponibles para atención neurológica en hospitales públicos.
Los padres relatan situaciones de extrema crueldad, como tener que viajar largas distancias en moto por caminos peligrosos con sus hijos, solo para ser rechazados en los hospitales por falta de turnos.
Muchos se ven obligados a dormir en la calle o en veredas aledañas a los nosocomios, con los escasos recursos que tienen, para poder conseguir una atención que parece esquiva.
El principal anhelo de estas familias es que sus hijos reciban la atención neurológica y rehabilitación necesaria para mejorar su calidad de vida y, en muchos casos, para que puedan caminar.